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30 de Mayo, 2016
Exposición 2388: Conectando Vocabularios. Stefan Umærus inaugurará en el MAC el domingo 5 de junio

(Caracas, mayo) Ofreciendo al público el trabajo del artista sueco Stefan Umærus, quien ha creado una visualización poética de mundos conectados y vocabularios fusionados en pintura, poesía y reportajes, inaugurará la exposición titulada 2388: Conectando Vocabularios. Stefan Umærus, este domingo 5 de junio, a las 11:00 am, en la sala 7 del Museo de Arte Contemporáneo, ubicado en la Zona Cultural de Parque Central, en Caracas. 

La muestra  permite explorar al público en el universo particular de este creador, siendo que este proyecto de arte se basa en los  poemas y el diario de Umærus durante su estadía como estudiante del idioma mandarín en Beijing, entre 1988 y 1989, en la Universidad de Estudios Exteriores de dicha ciudad, en el período justo antes de los acontecimientos en la Plaza de Tiananmen, el 4 de junio de 1989.

Los visitantes podrán disfrutar de pinturas, 14 obras en gran formato y 12 paneles de poesía, un libro del artista, el diario, poemas y 8 pinturas abstractas de pequeño formato. Cabe destacar que los poemas y el diario fueron escritos originalmente a mano, día a día, tal como se desarrollaban los sucesos y las pinturas fueron realizadas en Nueva York en 1991.

Al respecto conversamos con Umærus, quien antes de iniciar la entrevista puntualizó de manera particular que destaque que en este proyecto ha trabajado en conjunto con su esposa la venezolana Chely Depablos, con quien contrajo nupcias en New York - década del 90-.

La simiente de este discurso curatorial tiene su cuna en China, sobre ello nos dice que la seducción hacia el país asiático prácticamente fue inmediata nos relata que en esos años -1988-1989-: “Mi intención era empaparme de la cultura de China, cuando estaba en la universidad, comenzó ese movimiento por parte de los estudiantes y me pareció interesante hacerlo parte de mi proyecto por eso escribí el diario”, agrega que alimentaba la documentación con poesías, textos y fotos.

 “Me encantó la ciudad y la cultura de Beijing, era increíble y lo más increíble era que a veces me endiosaban. Fui muy feliz en ese tiempo, tenía muchos amigos”, una felicidad que ha sido una constante en su vida y se evidencia en su sonrisa. 

Al referir influencias fundamentales en el desarrollo de su devenir artístico, menciona al polifacético Ezra Pound,  poeta, músico, ensayista y crítico. Pound lo inspiró muchísimo, fue un pilar en el modernismo así mismo evoca uno de los textos que leyó durante su infancia, la pieza de teatro Père Ubu de Alfred Jarry, piedra angular para el desarrollo del movimiento artístico referido. Dice que la literatura de Pound lo empapó desde antes de ese país mágico, China, en donde él inició la fusión de ambas disciplinas.

Igualmente, el artista señaló que este trabajo inmerso en los números del título 2388, evoca tanto en lo que nos hemos convertido los humanos, una serie numeral en los documentos, entre otros, así como el tiempo  tanto el del pasado como del futuro, específicamente el barroco y unos 400 años atrás y 400 años en el porvenir. Tal y como se puede leer en el texto del catálogo: “ en un anticipo alegórico del futuro transmutado, Umærus revive la premisa de las Siete Artes y las Siete Virtudes de Sébastien Bourdon, una serie de pinturas de la Corte Francesa del siglo XVII de La Galerie de Phaeton”.

Al respecto, este artista quien se considera adoptado por Venezuela – tiene 25 años de casado con una venezolana – así como adoptado por otros países,  nos dice que la inquietud hacia la plástica lo acompañó desde pequeño, “era muy creativo” y ríe especialmente al recordar cuando tenía aproximadamente 4 años, y en el colegio la maestra les pidió  que copiaran un diseño de un barco donde se sintió hechizado por los colores pero su dibujo no fue exactamente como el original, mientras los otros niños sí hicieron una copia prácticamente literal, lo que lo regañaron.

Con el devenir del tiempo, aquellas inquietudes creativas hacia la plástica empezaron a ser formales a partir de los 20 años de edad.  Aunque la fusión con la poesía fue mucho más tarde, confiesa que igualmente se sintió seducido por el mundo de las letras desde temprana edad: “desde pequeño leí mucho en la biblioteca mi inspiración cuando tenía como 14  fueron L´ Opoponax, novela de Monique Wittig y Père Ubu de Alfred Jarry.

El universo de los bardos se apoderó de la  inquietud hacia las letras, “para mí la poesía  es expresar lo que tengo en la mente, en mis sentimientos,  es como una dimensión distinta” y agrega que a través de ella “vivo cosas que no vive la gente convencionalmente y eso es lo que trato de expresar también con las artes plásticas”.

Proveniente de una familia dedicada a la ciencia, la inspiración en su seno familiar fue fundamental, “ellos trabajaban en todo el mundo, viajaban mucho por diversos países en el mundo” y añade que con ellos tuvo la oportunidad de sensibilizase con múltiples culturas y de aprender idiomas.

La aventura de este creador en China inició después de haber pasado antes de su viaje a este país asiático por Marais, un distrito de París del siglo XVII, exponiendo en Le Centre Cultural Suédois con un espectáculo llamado Epsilon Lyrae. Inspirado, él viajó a través de la USSR por el Expreso Trans-Siberiano y luego estudió durante un año el idioma mandarín en la Universidad de Estudios Exteriores de Beijing. Siendo que el proyecto de este artista resulta un elixir elocuente que no te puedes perder. (FIN/ FMN/MAC/ Teresa Quilez)